viernes, 22 de marzo de 2024

19. “EL ABC DEL CONSUMO DEL TABACO”

 

NO HAY Apetito Natural Por El Tabaco En La Naturaleza, A Menos Que Sea Heredado.

Por el uso del té y del café se forma un apetito por el tabaco (3T563).

LOS ALIMENTOS a base de carne y altamente sazonados, y el té y café cuyo consumo algunas madres fomentan en sus hijos, 51 sus hijos, los preparan para desear estimulantes más fuertes, como el tabaco. El uso de éste despierta el deseo de ingerir bebidas alcohólicas (1JT 419).

EL ALIMENTO preparado con condimentos y especias, inflama el estómago, corrompe la sangre y prepara el camino para estimulantes más fuertes. 

Produce debilidad nerviosa, impaciencia y falta de dominio propio. Luego siguen el tabaco y la copa de vino (Signs of the Times, 27-10-1887).

https://piopablohuaman.blogspot.com/2024/03/iii-el-tabaco-mas-mortal-que-el-alcohol.html

https://elaguila3008.blogspot.com/2017/07/enlaces-de-la-temperancia-un-nuevo.html


18. “SIEMBRA Y COSECHA”

 

RECUERDEN VIEJOS Y JÓVENES Que ante toda violación de las leyes de la vida la naturaleza hará sentir su protesta. El castigo caerá sobre las facultades tanto mentales como físicas, y no se detendrá en el que con culpable liviandad practica este hábito. Los efectos de su mala conducta se ven en su descendencia, y así los males hereditarios se transmiten hasta la tercera y la cuarta generación.  

Pensad en esto, padres, cuando os complacéis con el tabaco, esa sustancia nociva que ofusca la mente y el alma. ¿Adónde os llevará esta práctica? ¿A quién afectará, además de vosotros?

https://piopablohuaman.blogspot.com/2024/03/iii-el-tabaco-mas-mortal-que-el-alcohol.html

 

 

viernes, 8 de diciembre de 2023

17. ALGUNOS EJEMPLOS DE ARREPENTIMIENTO: En El Pentecostés, Esaú, Balam; Judas…

Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. (Hechos 2:37,38).

¿Cómo Se Justificará Una Persona Con Dios? ¿Cómo Se Hará Justo El Pecador? Sólo por intermedio de Cristo podemos ser puestos en armonía con Dios y con la santidad; Pero, ¿Cómo Debemos Ir A Cristo?

Muchos Formulan Hoy la misma pregunta que hizo la multitud el día de Pentecostés, Cuando, convencida de pecado, exclamó: “¿Qué Haremos?”

La primera palabra de la contestación del apóstol Pedro fue: “Arrepentíos”. Poco después, en otra ocasión, dijo: “Arrepentíos y convertíos”. Hechos 3:19.

El arrepentimiento comprende tristeza por el pecado y abandono del mismo. No renunciamos al pecado a menos que veamos su pecaminosidad. Mientras no lo repudiemos de corazón, no habrá cambio real en nuestra vida.

Muchos no entienden la naturaleza verdadera del arrepentimiento. Muchas personas se entristecen por haber pecado, y aun se reforman exteriormente, porque temen que su mala vida les acarree sufrimientos.

Pero esto no es arrepentimiento en el sentido bíblico. Lamentan el dolor más bien que el pecado. Tal fue el pesar de Esaú cuando vio que había perdido su primogenitura para siempre.

Balaam, aterrorizado por el ángel que estaba en su camino con la espada desenvainada, reconoció su culpa porque temía perder la vida, mas no experimentó un sincero arrepentimiento del pecado; no cambió de propósito ni aborreció el mal.

Judas Iscariote, después de traicionar a su Señor, exclamó: “He pecado entregando sangre inocente”. Mateo 27:4.

Esta confesión fue arrancada a su alma culpable por un tremendo sentimiento de condenación y una pavorosa expectación de juicio.

Las consecuencias que habría de cosechar le llenaban de terror, pero no experimentó profundo quebrantamiento de corazón ni dolor en su alma por haber traicionado al Hijo inmaculado de Dios y negado al Santo de Israel... Todos los mencionados lamentaban los resultados del pecado, pero no experimentaban pesar por el pecado mismo.

Pero cuando el corazón cede a la influencia del Espíritu de Dios, la conciencia se vivifica y el pecador discierne algo de la profundidad y santidad de la sagrada ley de Dios, fundamento de su gobierno en los cielos, y en la tierra... [El pecador] ve el amor de Dios, la belleza de la santidad y el gozo de la pureza. Ansía ser purificado y restituido a la comunión del cielo. El Camino a Cristo, 23,24 (Ediciones Interamericanas 1961). [351]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=SWFP91sUavU&list=PLVsLdOIe7sVub3iqYiMu9eoptMRN6QQ7k&index=9&pp=gAQBiAQBsAQB

 

lunes, 20 de noviembre de 2023

16. “LA VIDA ABNEGADA DE CRISTO ES NUESTRO LIBRO DE TEXTO”

 

Bueno es alabarte Oh Jehová, y cantar salmos a tu nombre, Oh Altísimo; anunciar por la mañana tu misericordia, y tu fidelidad cada noche. (Salmo 92:1,2).

El Cristianismo Práctico Significa Trabajar Junto Con Dios Cada Día; Trabajar Por Cristo, no de vez en cuando, sino continuamente. Ser Negligentes en revelar la justicia práctica en nuestra vida es una negación de nuestra fe y del poder de Dios.   

Dios está buscando un pueblo santificado, un pueblo puesto aparte para su servicio, un pueblo que va a escuchar y aceptar la invitación: “Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí…”. (Mateo 11:29).

¡Con qué fervor Cristo realizó la obra de nuestra salvación! ¡Qué devoción reveló su vida mientras procuraba dar estimación a la humanidad caída mediante la imputación de los méritos de su propia inmaculada justicia a cada pecador arrepentido y creyente! ¡Cuán incansablemente trabajó!

En el templo y en la sinagoga, en las calles de las ciudades, en los mercados, en el taller, a la orilla del mar y entre las colinas predicó el evangelio y sanó a los enfermos. Dio todo de sí, con el fin de poder obrar el plan de la gracia redentora.

Cristo No Estaba Bajo Obligación Para Realizar Este Gran Sacrificio. Se prestó voluntariamente para sufrir el castigo del transgresor de su ley.

Su amor era su única obligación, y sin una queja soportó cada tormento y recibió con regocijo cada ultraje, los cuales eran parte del plan de salvación.

La de Cristo fue una vida de servicio abnegado, y su vida es nuestro libro de texto. Tenemos que continuar la obra que él comenzó.

Al contemplar su vida de trabajo y sacrificio, ¿Vacilarán los que profesan su nombre en negarse a sí mismos, tomar su cruz y seguirlo?

Él se humilló a sí mismo hasta lo más profundo para que pudiéramos ser levantados a las alturas de la pureza, la santidad y la integridad.

Se hizo pobre con el fin de poder llenar con la plenitud de sus riquezas nuestra mísera alma. Sufrió la cruz de vergüenza para que pudiera darnos paz, descanso y gozo y hacernos partícipes de las glorias de su trono.

¿No deberíamos apreciar el privilegio de trabajar para él, y estar ávidos de practicar la abnegación y el renunciamiento por Dios?

¿No deberíamos devolverle a Dios todo lo que él ha redimido, los afectos que ha purificado y el cuerpo que ha comprado para ser guardados en santificación y santidad?

The Review and Herald, 4 de abril de 1912. Ver también La Maravillosa Gracia, 174; En Lugares Celestiales, 45. [333]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=O6Ts-u5t34E&list=PLVsLdOIe7sVs8veNpQDcyg8LJTKtUs9Nj&index=21&pp=gAQBiAQBsAQB

 

miércoles, 1 de noviembre de 2023

15. “POR JESÚS LLEGA LA SALUD Y EL ALIVIO DE LAS PERPLEJIDADES”

Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara. Entonces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? Éxodo 15:23,24.

El Señor Tenía Una Lección Para Enseñarles A Los Hijos De Israel.

Las aguas de Mara eran una lección objetiva, representando las enfermedades que se acarrearon los seres humanos por causa del pecado.

No es misterio que los habitantes de la tierra están sufriendo de enfermedades de toda índole y tipo. Es porque transgreden la ley de Dios.

Así hicieron los hijos de Israel. Derribaron las barreras que Dios en su providencia había erigido para preservarlos de la enfermedad, con el fin de que pudieran vivir con salud y santidad y de esa manera aprendiesen obediencia en su caminar por el desierto.

Viajaron bajo la dirección especial de Cristo, quien se había dado como sacrificio para preservar a un pueblo que siempre tuviera a Dios en su memoria, a pesar de las magistrales tentaciones de Satanás.

Envueltos en la columna de nube guiadora, era el deseo de Cristo guardar bajo sus alas protectoras de cuidado a todos los que hicieran su voluntad.

No fue por casualidad que en su viaje los hijos de Israel llegaron a Mara. Antes que dejaran Egipto, el Señor comenzó sus lecciones de instrucción, para poder llevarlos a que se dieran cuenta de que él era su Dios, su Libertador, su Protector.

Murmuraron contra Moisés y contra Dios, pero aún así el Señor trató de mostrarles que aliviaría todas sus perplejidades si querían mirarlo a él. Los males que encontraron y por los que pasaron eran parte del gran plan de Dios, por medio de los cuales deseaba probarlos.

Cuando llegaron a las aguas de Mara, “el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le mostró un árbol; y lo echó en las aguas, y las aguas se endulzaron. Allí les dio estatutos y ordenanzas, y allí los probó”. Éxodo 15:24, 25.

Aunque invisible a los ojos humanos, Dios era el líder de los israelitas, su poderoso Sanador. Él fue quien puso en el árbol las propiedades que endulzaron las aguas.

De esa manera deseaba mostrarles que por medio de su poder podía curar los males del corazón humano.

Cristo es el gran Médico, no sólo del cuerpo sino del alma. Nos devuelve a nuestro Dios. Dios permitió que su Hijo unigénito fuera magullado, con el fin de que las propiedades curativas pudieran fluir de él para curar todas nuestras enfermedades. Manuscript Releases, 29-31. [301]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=wR7U6HVY0EI&list=PLVsLdOIe7sVvZ3HC_pSy55432LMrBlRZP&index=20&pp=gAQBiAQBsAQB